La NASA capta auroras boreales que iluminan dos continentes

Las auroras boreales han deslumbrado a millones de personas en Europa y América del Norte, gracias a la captura de imágenes por parte del instrumento VIIRS del satélite Suomi NPP. Este fenómeno natural, que resulta de la colisión de partículas cargadas del sol con la atmósfera terrestre, ha sido especialmente visible en latitudes inusualmente bajas debido a la intensa actividad solar de los últimos dos años.

El 20 de enero de 2026, se reportaron avistamientos de auroras en países como Italia, España, Hungría, Alemania, Polonia y el Reino Unido. Aunque las auroras son más comunes en marzo y septiembre, este evento ha sorprendido a muchos, quienes pudieron disfrutar de un espectáculo de luces en el cielo.

Un espectáculo visual desde el espacio

El 16 de febrero de 2026, el satélite Suomi NPP proporcionó imágenes espectaculares de una aurora que iluminó los cielos sobre el estrecho de Dinamarca y el este de Canadá. A las 04:45 hora universal, se registraron franjas de luz brillantes que se extendían sobre estas regiones. Posteriormente, a las 07:30, las luces danzaban sobre las provincias canadienses de Quebec y Terranova y Labrador.

Según el Centro de Predicción del Clima Espacial de la NOAA, durante este periodo se desarrolló una pequeña tormenta geomagnética, clasificada como G1, que permitió la visibilidad de las auroras en latitudes más bajas. Aunque generalmente estas tormentas pueden causar ligeras perturbaciones en las redes eléctricas y en las operaciones satelitales, los efectos fueron mínimos en esta ocasión.

Intensificación de las condiciones solares

Más tarde ese mismo día, la actividad solar se intensificó, elevándose a una tormenta G2, lo que sugiere la influencia de un agujero coronal y un flujo de viento solar de alta velocidad. Estas tormentas, consideradas de intensidad moderada, son capaces de generar auroras visibles tan al sur como Nueva York e Idaho.

El fenómeno de las auroras boreales no solo es un espectáculo visual impresionante, sino que también refleja la dinámica de nuestro sol y su impacto en la Tierra. A medida que continuamos observando y estudiando estos eventos, la colaboración entre agencias como la NASA y NOAA se vuelve crucial para comprender mejor el clima espacial y sus efectos en nuestro planeta.

Con esta reciente exhibición de luces, la fascinación por las auroras boreales sigue creciendo, recordándonos la belleza y la complejidad de los fenómenos naturales que nos rodean.