Djokovic se convierte en enemigo en Serbia tras mudarse a Grecia

Novak Djokovic, el tenista serbio con un palmarés de 24 títulos de Grand Slam, se enfrenta a un creciente rechazo en su país natal tras mudarse a Grecia con su familia. Esta decisión ha generado tensiones con el presidente de Serbia, Aleksandar Vučić, quien ha criticado abiertamente al deportista desde que este apoyó protestas estudiantiles que exigen nuevas elecciones.

Las manifestaciones, que comenzaron en noviembre de 2022 tras la tragedia de una marquesina que dejó 16 muertos en Novi Sad, han llevado a un descontento generalizado contra el gobierno. Djokovic se pronunció sobre la tragedia y dedicó una victoria a una estudiante herida durante las protestas, lo que provocó la ira de las autoridades serbias.

Vandalismo y reacciones

La situación ha escalado recientemente con el vandalismo de un mural en honor a Djokovic, creado por el artista Andrej Josifovski, conocido como ‘El Pianista’. La obra, que representaba un icónico gesto del tenista en Wimbledon, fue destrozada, dejando solo la inscripción «¡Pump, pump! ¿Por qué te detuviste?». Este mural no solo celebraba su carrera, sino que también simbolizaba el apoyo a las protestas que agitan el país.

El artista reaccionó con desdén ante el ataque a su obra, afirmando en redes sociales que «borrar la figura de Novak significa que están dispuestos a borrar la historia para mantenerse en el poder». Estas palabras reflejan la creciente polarización en Serbia en torno a la figura de Djokovic, quien, a pesar de haber sido un ícono nacional, se ha convertido en un blanco de críticas por su postura política.

Una nueva vida en Grecia

Ante la creciente hostilidad, Djokovic decidió trasladar a su esposa Jelena y a sus dos hijos, Stefan de diez años y Tara de ocho, a Atenas. Según medios griegos, los niños ya están matriculados en el St. Lawrence College, una escuela británica privada en el centro de la capital. La familia se ha integrado rápidamente, siendo vistos en el Kavouri Tennis Club y asistiendo a partidos de la Copa Davis.

Djokovic también ha comenzado a organizar el ATP 250 de Atenas, un torneo que se celebraba anteriormente en Belgrado, demostrando su intención de continuar su carrera tenística en un nuevo entorno. A medida que se adapta a su nueva vida, su relación con Serbia se complica, convirtiéndose en un símbolo de la división entre el nacionalismo y las demandas de cambio en el país.

La controversia en torno a Djokovic refleja no solo su trayectoria personal, sino también la compleja realidad política de Serbia, donde el deporte y la política a menudo se entrelazan de manera inextricable.