Cobre San Rafael renuncia a ayudas de la Xunta por retrasos en permisos

Cobre San Rafael, la empresa detrás del proyecto minero de Touro-O Pino, ha decidido renunciar a las ayudas ofrecidas por la Xunta de Galicia destinadas a la protección ambiental. La compañía argumenta esta decisión por la «tardanza» en la obtención de permisos necesarios para avanzar en sus operaciones. Las ayudas fueron publicadas el 4 de diciembre de 2023 en el Diario Oficial de Galicia (DOG), y suman más de 2 millones de euros para diversas empresas mineras.

Entre las subvenciones, Cobre San Rafael había sido asignada a recibir 100 000 euros para la ejecución de un tratamiento pasivo de aguas, así como otros 12 577,50 euros para un laboratorio analítico de pasivos ambientales y 877,50 euros para la renovación de certificación UNE 22480-22470. Sin embargo, la empresa ha optado por no aceptar estos fondos debido a la prolongada espera para la concesión de los permisos necesarios para el proyecto.

Inversiones y reestructuración en la mina de Touro

Cobre San Rafael, que ha realizado hasta ahora una inversión de 3,4 millones de euros en un plan de reestructuración integral de aguas de la antigua mina de Touro, clausurada en 1986, considera que las ayudas publicadas están vinculadas a este plan de restauración. Por lo tanto, no tienen relación directa con el nuevo proyecto industrial minero en los municipios de Touro y O Pino, que actualmente se encuentra en tramitación.

La empresa ha señalado que esta iniciativa es «voluntaria» y no responde a una exigencia legal, dado que en este momento no está realizando operaciones mineras. Ante la incertidumbre en la concesión de permisos, Cobre San Rafael ha decidido continuar con las mejoras previstas utilizando financiación propia, asegurando que las acciones llevadas a cabo están generando un impacto ambiental positivo y sostenido.

Colaboraciones y apoyos en el sector

Entre las beneficiarias de las ayudas también figura Explotaciones Gallegas S.L, empresa vinculada al fallecido fundador de la constructora Francisco Gómez y Cía, quien estableció Cobre San Rafael con Atalaya Mining como socio. La subvención para esta compañía asciende también a 100 000 euros y se destinará a la adaptación de vestuarios en el área de Touro.

Con esta renuncia, Cobre San Rafael busca acelerar sus proyectos de mejora ambiental, a pesar de los obstáculos administrativos que ha encontrado en el camino. La decisión refleja la determinación de la empresa por avanzar en su compromiso con la sostenibilidad y la protección del entorno, a pesar de las dificultades en la obtención de permisos.