La corporación de Lalín debate sobre el Plan Económico Financiero

La corporación municipal de Lalín ha discutido en pleno el impacto del Plan Económico Financiero (PEF), que obligará al gobierno local a implementar medidas de contención del gasto durante este y el próximo año. Las posturas de los distintos grupos políticos son ya bien conocidas, con la oposición denunciando un déficit en la gestión pública y un descontrol en el uso de los recursos, mientras que el ejecutivo asegura que se trata de simples recomendaciones del departamento de Intervención debido al incumplimiento de la regla de gasto.

En una sesión donde tomaron posesión los ediles del BNG, Mari Fernández y Manuel Carbón, el equipo liderado por José Crespo se negó a responder si la aplicación del PEF conllevará un incremento de la presión fiscal, un tema sensible a un año de las elecciones municipales. A pesar de las insistentes preguntas de los representantes de Compromiso y del PSOE, el gobierno optó por el silencio.

Salud económica del Ayuntamiento

La teniente de alcalde y edil de Facenda, Paz Pérez, criticó a la oposición por enviar mensajes catastrofistas a la ciudadanía y defendió la buena salud económica del ayuntamiento. Según Pérez, en 2025 se cerró con un remanente de tesorería positivo de más de 4 millones de euros, y un superávit que sobrepasó los 702 000 euros. Afirmó que el PEF es consecuencia de la liquidación de actuaciones en saneamientos y de una normativa estatal que limita la autonomía de los ayuntamientos.

Crespo, por su parte, ha expresado su preocupación por la falta de autonomía de las administraciones locales, pidiendo una reforma legislativa que les permita gestionar de forma más eficaz. A pesar de la situación, el superávit también se destinará a amortizar deuda, reservando 583 000 euros para tal fin. La edil del BNG se abstuvo de intervenir en asuntos económicos por no contar con tiempo suficiente para analizar la documentación, aunque dejó claro que su partido ha advertido sobre la insalvabilidad del ajuste económico.

Críticas a la gestión del gobierno

Tanto Alba Forno (PSOE) como Teresa Varela (Compromiso) han criticado la gestión del gobierno, resaltando el elevado nivel de deuda municipal, que asciende a 7,6 millones de euros. Durante el pleno, el ejecutivo aprobó otro préstamo de 4 236 975 euros, que será utilizado en parte para la aportación municipal a los proyectos de la estrategia europea EDIL. El gobierno insistió en que, aunque con el nuevo crédito podría alcanzar el 60% de su capacidad presupuestaria, la ley permite un límite de hasta el 110%.

En relación con el nuevo préstamo, Crespo destacó que se utilizará en función de las necesidades reales del ayuntamiento, y mencionó que se están realizando gestiones para reducir el 40% correspondiente a la cofinanciación de la EDIL. Calificó los fondos europeos como un «regalo envenenado», dado que obligan al Concello a habilitar casi 3,3 millones de euros con los cálculos iniciales. Los restantes 943 000 euros se destinarán a la construcción de nuevos nichos en el cementerio de A Romea, con la expectativa de recuperar gran parte de esta inversión a través de las tasas de los solicitantes de sepulturas.

El crédito, que se formalizará a finales de junio, tendrá un plazo de amortización de 15 años, con un período de carencia de dos años. Varela advirtió que su partido ya había anticipado en la campaña de 2023 una posible subida de impuestos, solicitando al gobierno que explicara las consecuencias del PEF. Pérez argumentó que la situación actual se debe únicamente a haber superado el límite de gasto en comparación con el ejercicio anterior, con una desviación del 8%, que equivale a aproximadamente 520 000 euros.

La edil de Compromiso advirtió que si el ejecutivo local continúa en esta senda de descontrol del gasto, se repetirá el error que llevó al Concello a la situación del PEF y criticó la falta de fiscalización previa. «Intervención ya les está diciendo que pueden volver a incumplir la regla de gasto», proclamó, lamentando que los ingresos se estén «maquillando» con créditos. Por su parte, Forno destacó que este plan llega en un contexto donde el recibo del IBI ya ha subido un 25%, y que los ciudadanos también están pagando más por la recogida de basura, elevando la deuda per cápita a 550 euros, por lo que pidió «prioridad y planificación».

Crespo cerró el debate acusando a la oposición de insistir en un problema de gestión que, según él, su equipo ha sabido resolver. Puso como ejemplos la construcción de diversas infraestructuras en Lalín, como la Casa de Álvaro, el centro social de Carragoso, y la ampliación del auditorio de Vilatuxe, todas ellas llevadas a cabo sin comprometer las cuentas municipales gracias a la obtención de fondos externos. «Si podemos presumir de algo es de ser buenos gestores y de trabajar. Hay concellos sin deuda porque no hacen nada; a mí me gusta arriesgar con sentido», concluyó Crespo.