Oracle, la gigante tecnológica con 48 años de historia, ha logrado un hito impresionante al aumentar su valor de mercado en más de 200.000 millones de dólares (alrededor de 170.000 millones de euros) en un solo día. Este fenómeno se produce a pesar de que los resultados trimestrales, publicados el pasado miércoles, no fueron especialmente brillantes. Sin embargo, la compañía ha visto cómo sus ingresos pendientes se han triplicado, alcanzando los 455.000 millones de dólares.
Pese a que el crecimiento de las ventas anuales se sitúa en un 12%, lo cual ha decepcionado a algunos inversores, Oracle prevé un futuro prometedor en el ámbito de la infraestructura en la nube. Se espera que los ingresos de este segmento, que actualmente ascienden a 18.000 millones de dólares, lleguen a la asombrosa cifra de 144.000 millones en los próximos cuatro años, impulsados por la creciente demanda de empresas como OpenAI y Meta Platforms.
Inversiones masivas y riesgos asociados
Para satisfacer esta demanda, Oracle está realizando inversiones significativas, con gastos de capital que triplicaron las expectativas, alcanzando 8.500 millones de dólares en el último trimestre. Se estima que la compañía gastará alrededor de 35.000 millones en este año fiscal. Aunque los analistas advierten que el rendimiento de estas inversiones podría caer en un 33% comparado con niveles históricos, un retorno del 20% sigue siendo atractivo dada la magnitud de la inversión.
El cofundador de Oracle, Larry Ellison, se encuentra en una posición privilegiada, ya que la combinación de servicios en la nube que ofrece Oracle ha atraído a titanes como Amazon, Google y Microsoft. En el último trimestre, los ingresos de estas empresas aumentaron más de un 1.500%.
Aunque la mayoría de las grandes empresas ya utilizan bases de datos de Oracle, lo que facilita la integración de diferentes sistemas, este vínculo también conlleva riesgos. Al depender de gigantes como Amazon o Google, Oracle podría quedar subyugada a sus decisiones, las cuales pueden ser temporales y orientadas a controlar sus propios gastos en inversiones.
Las preocupaciones sobre la sostenibilidad del crecimiento
La situación es delicada, ya que Oracle está quemando efectivo mientras que se prevé que Microsoft tenga un flujo de caja libre de 75.000 millones de dólares este año, según datos de LSEG. En el sector de la inteligencia artificial, donde la mirada está siempre puesta en el futuro, estas inversiones son vistas como una garantía para futuros ingresos.
El pasado miércoles, las acciones de Oracle experimentaron un impresionante aumento del 35,95%, y ya cotizan a 34 veces las ganancias estimadas para el próximo año, más del doble de su promedio de diez años. Sin embargo, este optimismo no considera el riesgo de que los ingresos acumulados puedan verse afectados si los esfuerzos en inteligencia artificial disminuyen o fracasan. La intensa inversión en el sector podría generar presión sobre los precios, y el vasto inventario de tecnología de Oracle se deprecia rápidamente.
A medida que la empresa navega por estas aguas inciertas, sus inversores parecen confiar en la estrategia que ha funcionado en el pasado, apostando por el crecimiento a largo plazo. Con el panorama actual, Oracle enfrenta desafíos únicos que difieren de los que experimentó en su pasado centrado en el software.
La información ha sido proporcionada por Reuters Breakingviews, cuyos autores son columnistas expertos en análisis económico. La traducción ha sido realizada por Carlos Gómez Abajo y es responsabilidad de CincoDías.
