El déficit de la Seguridad Social alcanza los 10.000 millones anuales

La situación económica de la Seguridad Social en España se torna crítica, con un déficit que se incrementa a un ritmo alarmante de 10.004 millones de euros anuales, según los informes de la Intervención General del Estado y del Banco de España. Este deterioro, nunca antes visto, se ha acelerado desde que Pedro Sánchez asumió el poder en junio de 2017.

Desde el 31 de marzo de 2024 hasta el 31 de marzo de 2025, la situación ha empeorado notablemente, dejando claro que existe un problema estructural en la gestión del sistema de pensiones. En el último año, el déficit ha crecido a un ritmo que pone en tela de juicio la viabilidad del sistema, que, si se regiera por las normas de una sociedad mercantil, ya habría declarado su quiebra.

El patrimonio neto de la caja de las pensiones acumula números rojos que superan los -100.000 millones de euros. Para sostenerse, la Seguridad Social depende cada vez más de transferencias gubernamentales, que se han incrementado significativamente. En 2024, el Gobierno español destinó 151.356 millones de euros a la Seguridad Social a través de transferencias corrientes y de capital, una cifra que, sin embargo, resultó insuficiente.

A finales del pasado año, el Ejecutivo se vio obligado a conceder un préstamo adicional de 10.000 millones de euros para garantizar el pago de las pensiones. Este préstamo se suma a una deuda acumulada que ya supera los 126.000 millones de euros, un agujero financiero que resulta impensable en un contexto anterior.

La llegada de Sánchez a la Moncloa marcó el inicio de un aumento desmesurado de la deuda de la Seguridad Social, que antes de su mandato se situaba en aproximadamente 27.000 millones de euros. Desde entonces, esta cifra ha crecido en casi 100.000 millones de euros, con un incremento de 98.811 millones desde el primer trimestre de 2018 hasta el presente año.

Este escenario se agrava aún más al contrastar el optimismo del discurso gubernamental, que resalta máximos históricos en la afiliación a la Seguridad Social. Sin embargo, esta realidad solo pone de manifiesto la incapacidad del Gobierno para revertir la situación económica del sistema de pensiones, que nunca había enfrentado un nivel de ruina tan elevado con un número tan alto de cotizantes.

Las cuentas desbalanceadas del sistema de pensiones han contribuido al creciente endeudamiento público de España, que ha pasado de deber 1,16 billones de euros a 1,68 billones de euros desde la llegada de Sánchez al poder. La crisis en la Seguridad Social no solo afecta a los pensionistas, sino que también tiene implicaciones profundas para la economía nacional en su conjunto.