Ortega Smith impugna su expulsión de Vox ante la Justicia

El exsecretario general de Vox, Javier Ortega Smith, ha decidido llevar ante la Justicia su expulsión del partido, una medida que califica de «ilegal» y contraria a sus derechos fundamentales. Esta decisión se produce después de que el Comité Ejecutivo Nacional de Vox ratificara su salida definitiva tras rechazar su recurso de alzada.

A través de la red social X, Ortega Smith ha denunciado lo que considera una actuación «arbitraria y prepotente» por parte del partido. En su mensaje, subrayó que «la ilegalidad que supone vuestra vulneración de derechos fundamentales se resolverá en los tribunales de Justicia». Con esta afirmación, deja claro su compromiso de luchar legalmente por su reinstauración en el partido.

Conflicto interno en Vox

Ortega Smith, actual diputado en el Congreso y portavoz de Vox en el Ayuntamiento de Madrid, ha recordado que Vox «se fundó para combatir todo esto», refiriéndose a lo que él califica como prácticas internas que van en contra del Estado de Derecho. En este contexto, la dirección nacional de Vox ha defendido la legalidad del proceso de expulsión, asegurando que se ha llevado a cabo mediante un procedimiento «riguroso y serio», conforme a los estándares legales.

El recurso presentado por Ortega Smith era la última vía interna para evitar su salida de la formación. Este conflicto podría prolongarse en el tiempo, ya que la vía judicial podría retrasar su relevo como portavoz municipal en Madrid. A pesar de la incertidumbre, Ortega Smith mantiene su intención de continuar en el cargo hasta el final del mandato en 2027, considerándolo «legítimo».

Denuncias y filtraciones

Además de su impugnación, Ortega Smith ha denunciado ante la Agencia Española de Protección de Datos la filtración de su expediente, un hecho que ha generado polémica en el seno del partido. Otros concejales afines a Ortega también enfrentan expedientes de expulsión, lo que sugiere un clima de tensión creciente dentro de Vox.

Este enfrentamiento no solo pone en entredicho la cohesión del partido, sino que también plantea interrogantes sobre el futuro de Ortega Smith en la política española, así como sobre la estabilidad de Vox en el contexto actual.