El Juzgado de lo Contencioso Administrativo Número 2 de Vigo ha dictado una sentencia que obliga al Concello de Baiona a indemnizar con 3.000 euros a una vecina que sufrió un accidente en el campo de fútbol de O Aral. La mujer se cayó al pisar una canaleta de recogida de pluviales que estaba mal protegida, lo que le causó lesiones en el costado, el brazo y el hombro, requiriendo dos meses de recuperación. El incidente ocurrió el 8 de octubre de 2023 durante un partido de fútbol, y la afectada presentó su reclamación en septiembre de 2024, tras meses de espera sin respuesta.
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La sentencia ha rebajado considerablemente la indemnización que solicitaba la demandante, que era de 20.034 euros, pero critica al Concello de Baiona por el «funcionamiento anormal del servicio público» y destaca que la rejilla estaba en mal estado, siendo esta la causa principal del accidente. El juez subraya que la administración tiene el deber de llevar a cabo reparaciones rápidas o al menos advertir sobre el peligro, algo que se hizo posteriormente con señalización.
Asimismo, el magistrado ha desestimado los argumentos del Ayuntamiento, que intentó culpar a la víctima por «desatención», advirtiendo que la deficiencia era evidente y que el Concello debe asumir la responsabilidad. Sin embargo, el juez también consideró desproporcionada la solicitud de indemnización, reiterando que la asunción de responsabilidad no implica un cheque en blanco para el perjudicado.
Mejoras en el campo de fútbol de O Aral
Mientras se resuelve esta situación, el Concello de Baiona continúa trabajando en la reforma del campo de fútbol de O Aral, que se encuentra en marcha pero con retrasos, según el concejal de Urbanismo, José Ángel Bahamonde. La rehabilitación, que está siendo financiada por la Diputación con más de 300.000 euros, es la primera integral desde la apertura del campo en 2007 y busca subsanar los múltiples deterioros acumulados en los últimos dieciocho años.
Entre las mejoras se incluye la construcción de una nueva grada y el cambio del cierre perimetral, que ha sufrido corrosión. Los operarios también están trabajando en la mejora del alumbrado y la renovación de los vestuarios. Bahamonde espera que las obras finalicen en un mes, justo a tiempo para el inicio de la nueva liga de fútbol.
La sentencia y las reformas plantean un contexto complicado para el Concello de Baiona, que debe afrontar tanto las responsabilidades derivadas de este accidente como las expectativas de los vecinos y aficionados al fútbol que esperan un espacio deportivo seguro y en condiciones adecuadas.
