La Cata del Vino Montilla-Moriles, un evento emblemático en Córdoba, ha inaugurado su 40 aniversario este jueves, marcando el inicio del Mayo Festivo en la ciudad. Este año, la cita se lleva a cabo en la Avenida del Alcázar, donde diez bodegas y cinco restaurantes ofrecen una experiencia única hasta el próximo 26 de abril.
Una de las principales novedades es la eliminación del ticket de entrada, lo que permite a los asistentes abonar las consumiciones directamente en cada stand. Esta medida ha sido bien recibida tanto por los participantes como por el público, quienes aprecian la libertad que ofrece este nuevo formato. Según ha reportado ABC Córdoba, María López, una joven que asiste por primera vez, comentó: «De momento me está encantando».
El evento ha atraído a personas de diversas localidades, como Teresa, que ha llegado desde Sevilla, y disfruta de la Cata como un recordatorio de sus años en Córdoba. Por su parte, Tomas, un asistente recurrente, destaca que la nueva disposición le permite «comprar las copas que quieras, sin tener la atadura de un bono con un número de consumiciones predeterminado».
Un ambiente festivo y reflexiones sobre la participación
Las instalaciones de la Cata están adornadas con farolillos y flores, creando un ambiente festivo donde grupos de amigos y familias se reúnen para disfrutar. Miguel Ángel, que acude con amigos, sostiene que aunque el nuevo formato es positivo, es necesario evaluar sus resultados durante el fin de semana. Además, expresó su preocupación por la ausencia de algunas bodegas, lo que ha sido una queja generalizada entre los asistentes.
Paco y Ángela, quienes acompañan a Carlos en su primera visita desde Zaragoza, afirmaron que el nuevo sistema fomenta la libertad de elección, permitiendo disfrutar de la Cata en varios días. Sin embargo, algunos asistentes, como Pepe y Alba, que visitan por primera vez, esperaban un ambiente más similar al de la Feria o las Cruces de Mayo.
Apoyo institucional y el futuro del evento
El presidente del Consejo Regulador Montilla-Moriles, Javier Martín, ha expresado su satisfacción por la respuesta del público cordobés y andaluz ante esta novedad. Reveló que este año ha habido una pérdida de cosecha del 45%, pero agradeció el esfuerzo de las bodegas y restaurantes que siguen apostando por el evento.
Por su parte, la primera teniente de alcalde de Córdoba, Blanca Torrent, resaltó la importancia de la Cata como un motor económico fundamental en la ciudad, uniendo tradición y desarrollo. Adolfo Molina, delegado del Gobierno de la Junta de Andalucía, concluyó que este evento representa una oportunidad única para generar riqueza y empleo, consolidando su atractivo social y turístico.
