La selección española de waterpolo ha logrado un hito histórico al conquistar su cuarto título mundial tras vencer a Hungría por un emocionante 15-13 en la final disputada en Singapur. Este triunfo se suma a los anteriores conseguidos en 1998 en Perth, 2001 en Fukuoka y 2022 en Budapest, consolidando a España como una de las potencias de esta disciplina.
El partido, lleno de tensión y emoción, culminó con un gol de Felipe Perrone, que se despidió de la competición con este tanto en su decimotercer Mundial. La victoria en Singapur no solo representa un nuevo éxito para la selección, sino que también marca el final de una era para Perrone, considerado una leyenda del waterpolo mundial.
Un camino hacia la gloria
Desde su primera victoria en 1998, donde España derrotó a Hungría por 6-4, el equipo ha demostrado una evolución constante en su juego. En 2001, se impusieron a Yugoslavia por 4-2, y el reciente oro en Budapest en 2022 fue un éxito dramático que se decidió en penaltis (15-14). A lo largo de su historia en Mundiales, España ha acumulado un total de once medallas, con cuatro oros, cuatro platas y tres bronces, reflejando su consistencia y competitividad en el ámbito internacional.
El seleccionador español, David Martín, expresó su alegría tras la victoria y subrayó la importancia del título en un año complicado para el equipo. «No tengo palabras, no tengo voz. Es el final soñado y estoy muy feliz por el equipo», comentó Martín, quien alabó el esfuerzo y la determinación de sus jugadores. También hizo hincapié en la necesidad de recuperar la ilusión tras no haber logrado medalla en los recientes Juegos de París.
El legado de Felipe Perrone
Felipe Perrone, con 39 años y una carrera que abarca más de dos décadas, se retira con un palmarés impresionante. «Es un final soñado por todos, ahora lo tenemos que disfrutar», añadió Martín, refiriéndose al impacto que Perrone ha tenido en el waterpolo español. Su último gol no solo cierra un capítulo en su vida deportiva, sino que también simboliza el esfuerzo y la dedicación que ha aportado al deporte.
La victoria en Singapur es un testimonio del talento y la pasión del equipo español, que ha demostrado ser un competidor formidable en el escenario mundial. Con esta cuarta medalla de oro, España se asegura un lugar destacado en la historia del waterpolo, mientras se prepara para futuros desafíos y competiciones.
