El periodista y director del programa Es la Mañana de Federico, Federico Jiménez Losantos, ha puesto en el centro del debate el alarmante fraude electoral que, según él, se ha perpetrado en las recientes elecciones de Perú. Durante su análisis, Jiménez Losantos ha mencionado cómo una serie de irregularidades han puesto en entredicho la legitimidad del proceso electoral en un país que sigue de cerca y al que siente un profundo afecto.
En la tertulia, se abordaron las denuncias de golpe de Estado y fraude que han surgido tras los comicios, destacando la intervención de figuras locales, como Raúl Barrios, presidente de la patronal peruana, quien ha calificado el «direccionamiento» de los votos como inaceptable. Este «direccionamiento» se centra en un circuito conocido como mesas 900.000, donde se agrupan los centros de votación más alejados de Lima, con menor vigilancia y control.
Las irregularidades en el proceso electoral
Según Jiménez Losantos, en estas zonas se habrían triplicado los resultados a favor de Roberto Sánchez, un político al que describe como un «comunista antiamericano rabioso». Este mecanismo habría permitido a Sánchez superar a Rafael López Aliaga, el actual alcalde de Lima, quien ha denunciado públicamente estas irregularidades en sus plataformas habituales. López Aliaga ha publicado un video donde detalla cómo se habría orquestado este sabotaje electoral.
Las irregularidades no solo se limitan a la manipulación de votos. En las zonas rurales, se impidió el acceso de votantes, los autobuses no llegaron, y las urnas fueron manipuladas mediante «mini sabotajes» constantes. Jiménez Losantos subraya que lo ocurrido es un «robo flagrante» a la voluntad popular peruana. La gravedad de la situación se evidencia en la detención de Orvieto, el encargado del recuento de votos, quien fue arrestado por la Policía cuando intentaba huir del país tras ser denunciado por su implicación en esta estafa.
El silencio mediático y la responsabilidad política
Uno de los puntos más críticos expuestos por Jiménez Losantos es el absoluto silencio internacional y de la prensa, que ha optado por ignorar lo que ocurre en Perú, a pesar de su relevancia geoestratégica y de contar con más de 40 millones de habitantes. El director del programa ha criticado a los observadores internacionales y a la prensa española por su falta de interés, lo que considera cómplice de un modelo de fraude que ya se ha observado en otros regímenes de tendencia bolivariana.
Para Jiménez Losantos, la deriva política de Perú se atribuye en gran medida a la denominada «izquierda caviar», que ha promovido la llegada al poder de personajes como Pedro Castillo. Asegura que este sector utiliza el fantasma del fujimorismo como excusa para blanquear el comunismo más radical. Aunque Keiko Fujimori ha intentado en varias ocasiones disputar la presidencia, su figura genera un rechazo que, sumado a las maniobras de la izquierda mediática, ha contribuido a un escenario de inestabilidad democrática y corrupción institucional.
La conversación se tornó hacia Antauro Humala, un líder etnocacerista que representa un nacionalismo radical y racista. Jiménez Losantos advierte sobre el peligro que supone que Humala sea el número dos en las listas de un partido que aspira a gobernar, enfatizando la necesidad urgente de restaurar la legitimidad en Perú mediante la convocatoria de nuevas elecciones.
La situación en Perú es crítica y las palabras de Jiménez Losantos ponen de manifiesto la urgencia de un análisis profundo sobre lo que está ocurriendo en el país andino, un tema que merece la atención de todos los medios de comunicación y de la comunidad internacional.
