El Hospital de Sant Pau de Barcelona ha implementado un innovador protocolo que permite a los pacientes menores de 16 años ser acompañados por uno de sus padres o tutores legales durante la inducción a la anestesia. Esta medida busca reducir la ansiedad y el miedo que suelen experimentar los menores antes de una intervención quirúrgica.
El nuevo enfoque, que se puso en marcha en enero de 2026, tiene como objetivo facilitar una experiencia más positiva para los niños y sus familias. Según Míriam Armora, jefa de Enfermería del Proceso Quirúrgico de Sant Pau, «el entorno del quirófano puede ser intimidante y desconocido, lo que genera angustia en los pequeños». Se estima que hasta el 60% de los niños sienten nervios o miedo antes de ser operados, un fenómeno conocido como ansiedad por separación.
El protocolo de acompañamiento parental se basa en recomendaciones del Ministerio de Sanidad y cuenta con el respaldo de diversas sociedades científicas. La idea es acercar a las familias al entorno quirúrgico, minimizando el impacto emocional que puede generar la separación en un momento tan crítico. Susana Illa, del Servicio de Anestesiología de Sant Pau, subraya que «el objetivo es reducir la ansiedad preoperatoria en una situación tan estresante como puede ser una intervención quirúrgica».
Detalles del Protocolo de Acompañamiento
El protocolo incluye una consulta preoperatoria en la que el anestesiólogo proporciona información relevante a la familia y resuelve posibles dudas. El día de la cirugía, se designa a la persona que acompañará al niño, y esta información se formaliza en un documento que debe ser firmado por los progenitores o tutores legales.
Durante la intervención, el acompañante debe cumplir con estrictas condiciones de seguridad y asepsia, supervisadas por el personal sanitario. El padre o madre puede reconfortar al niño sosteniéndole la mano o animándole a respirar a través de la mascarilla. Este acompañamiento se mantiene hasta que se completa la inducción de la anestesia, momento en el que el progenitor es guiado al vestuario y a la sala de espera.
En la sala de espera, los familiares pueden realizar un seguimiento de la intervención a través de la aplicación móvil “Quirófanos Sant Pau” y de las pantallas informativas instaladas en el centro. Una vez finalizada la cirugía, tienen la oportunidad de acompañar al niño a la Unidad de Recuperación Post Anestésica mientras se despierta.
Impacto en la Salud Infantil
Este enfoque no solo pretende mejorar la experiencia del paciente, sino también influir positivamente en su recuperación. Según Núria Brun, adjunta de Cirugía Pediátrica del Servicio de Pediatría de Sant Pau, «la angustia y el miedo de los padres se transmiten a los niños, lo que puede provocar efectos adversos durante y después de la cirugía».
Desde la implementación de este protocolo, ya se han realizado más de 80 intervenciones siguiendo estas nuevas directrices. Este avance en el Hospital de Sant Pau representa un paso significativo hacia la humanización de la atención pediátrica, priorizando la seguridad y el bienestar emocional de los pacientes más jóvenes.
