¿Es posible eliminar los carbohidratos de la dieta sin riesgos?

El debate sobre la inclusión de los carbohidratos en la dieta ha cobrado relevancia en los últimos años, generando opiniones encontradas entre nutricionistas y dietistas. El 6 de diciembre de 2025, la doctora Odile Fernández, experta en nutrición, ha señalado que la eliminación total de estos nutrientes no es la solución más adecuada. En su libro Hábitos que te salvarán la vida, enfatiza que los carbohidratos son esenciales para el funcionamiento del organismo.

Según la doctora Fernández, los carbohidratos son la fuente principal de energía para nuestras células. Aclara que, si bien son imprescindibles, su consumo debe ser moderado y consciente. En particular, advierte sobre los peligros de los hidratos de absorción rápida, presentes en productos azucarados y procesados, que pueden provocar picos de glucosa en sangre perjudiciales para la salud.

El papel de los azúcares naturales

Los azúcares naturales, presentes en frutas, lácteos y algunas verduras, son fundamentales en nuestra alimentación. La doctora explica que la fruta contiene tres tipos de azúcares: glucosa, sacarosa y fructosa. Mientras que la glucosa se absorbe rápidamente, la fructosa se metaboliza de manera más lenta, lo que la convierte en una opción más segura para regular la glucemia.

Aparte de los azúcares naturales, también se obtiene glucosa de los azúcares añadidos en alimentos ultraprocesados. El consumo frecuente de estos productos está relacionado con picos glucémicos más elevados, lo que puede tener consecuencias negativas a largo plazo. Por su parte, los almidones, presentes en alimentos como el arroz, la pasta y las patatas, son una fuente relevante de glucosa, pero su efecto dependerá de la forma en que sean cocinados.

La importancia de la fibra y el equilibrio en la dieta

La fibra, aunque también es un carbohidrato, no se convierte en glucosa y no aporta energía, pero su función es vital. La doctora Fernández destaca que la fibra ayuda a la digestión de otros hidratos y contribuye a mantener la salud de nuestra microbiota. Recomienda combinar los carbohidratos con grasas saludables, como el aceite de oliva y el aguacate, y fuentes de proteínas como huevos y legumbres.

En cuanto a la ingesta de pasta, pan o patatas, la especialista asegura que es posible incluirlos en la dieta sin riesgos, siempre que se elijan y preparen adecuadamente. Por ejemplo, la pasta debe cocinarse al dente para reducir la respuesta glucémica, y se deben preferir las versiones integrales. Asimismo, las patatas son más saludables cuando se cocinan con piel en lugar de ser fritas.

En conclusión, la doctora Fernández sugiere «arropar» los hidratos, es decir, acompañarlos de grasas y proteínas para ralentizar su absorción y evitar subidas bruscas de azúcar en sangre. Adoptar un enfoque equilibrado y consciente hacia los carbohidratos puede ser clave para mantener una alimentación saludable y sostenible.