Kiko Ratón, el eterno goleador del CD Puerto Cruz a sus 49 años

El delantero del CD Puerto Cruz, Kiko Ratón, a sus 49 años, sigue demostrando que la pasión por el fútbol no tiene límites ni edad, marcando goles cada fin de semana. A pesar de que muchos de sus compañeros han optado por retirarse o asumir roles menos activos, Kiko se mantiene firme en el campo, emocionado como un niño por cada partido que disputa.

«Mientras el cuerpo aguante, seguiré jugando», afirma este veterano jugador, quien ha sido una figura icónica en el fútbol español. A lo largo de su carrera, ha disputado dos temporadas en la división de plata, pero su rol ha evolucionado con el tiempo. Ahora, Kiko entra en juego en momentos críticos, cuando su equipo necesita un revulsivo, y su experiencia se convierte en un activo invaluable.

Un ejemplo de dedicación y disciplina

En lo que va de la temporada, Kiko ha anotado un gol en «cuatro ratitos» de juego, uno como titular y tres como suplente, celebrando cada tanto con la misma alegría que lo hizo en sus inicios. «Marcar gol es una sensación que mucha gente ha tenido, que disfruta y que gusta», comenta, recordando su última diana ante el Aguiles en El Peñón, que además supuso la primera victoria del equipo en casa.

Su pasión por el fútbol no se limita a los partidos; Kiko mantiene un riguroso régimen de entrenamiento durante todo el año. «Intento no parar, porque en esto del fútbol, cuanto más viejo seas, peor será», explica. Este compromiso no es solo una cuestión de amor por el deporte, sino también de respeto hacia su cuerpo y hacia el CD Puerto Cruz, el club que le ha acogido en la etapa final de su carrera. «Buscamos siempre dinero para el club», añade, consciente de la realidad económica que enfrenta su equipo.

Influencia en el vestuario y futuro incierto

El vestuario del CD Puerto Cruz es un lugar donde cohabitan diferentes generaciones, y Kiko ha logrado convertirse en una brújula para los más jóvenes. No necesita discursos ni arengas épicas; su método es el ejemplo. «El primero en pisar el campo, el primero en completar los ejercicios», dice, resaltando su meticulosidad y esfuerzo constante.

A sus 49 años, Kiko ha ganado la admiración unánime de sus compañeros, quienes no solo lo buscan para obtener consejos futbolísticos, sino también para aprender de su forma de vivir el deporte. Ante la pregunta de si planea continuar jugando hasta cumplir los 50, Kiko no descarta la posibilidad. «Siempre me digo lo mismo al final de cada temporada. Decido si voy a continuar o no según cómo me sienta», aclara.

El futuro del fútbol en el norte de Tenerife es incierto, con equipos históricos enfrentando dificultades económicas. Kiko señala que el fútbol de la región está a la baja y espera que pronto se realicen inversiones para mejorar la situación. «Si empezamos a enganchar victorias, no vamos a ser hipócritas, vamos a intentar luchar por otra cosa», añade, reflejando su espíritu competitivo.

Hablar de Kiko Ratón es hablar de tenacidad y dedicación. Mientras otros ven el fútbol como una etapa, él lo ha abrazado como un destino. Y así seguirá, mientras su cuerpo lo permita y su amor por el deporte siga intacto, persiguiendo balones en los campos de Tenerife.