Melilla se prepara para la vuelta al cole con anticipación

La ciudad de Melilla se encuentra en plena preparación para la vuelta al cole, un proceso que se inicia mucho antes de que suene la primera campana del nuevo curso escolar. Aunque septiembre suele asociarse con la compra de mochilas y libros, la maquinaria comercial comienza a funcionar en mayo, cuando muchas familias todavía están disfrutando de sus vacaciones de verano. Esta campaña es crucial para los comercios locales, que deben coordinarse con los centros educativos y gestionar un gran volumen de reservas en un tiempo limitado.

Maite Castillo, responsable de la conocida papelería Mateo, explica que su equipo empieza a trabajar en la preparación desde mayo. «Comienzo a contactar a los clientes para que reserven sus libros, es la única forma de asegurar que todo esté listo», señala. Esta anticipación es fundamental, dado que la demanda de material escolar suele ser alta y las familias confían en las papelerías para obtener todo lo necesario, especialmente en las etapas de Primaria.

Reservas y logística: claves para evitar el agotamiento

El proceso de compra no solo se limita a los libros de texto. Las papelerías también deben estar preparadas para ofrecer una amplia variedad de productos escolares que incluyen mochilas, estuches, y material de escritura. En este sentido, el sistema de reservas se convierte en la palabra clave para no quedarse sin stock. «Los padres vienen con la lista del colegio y nos la enseñan. Es más cómodo que buscar online, donde muchas veces no encuentran la información», añade Castillo.

La falta de stock o retrasos en las entregas pueden dejar a las familias sin libros al inicio del curso, lo que ha llevado a un incremento en el número de reservas anticipadas. Muchas papelerías, como la papelería Mayne, han comenzado a enviar recordatorios a sus clientes a través de WhatsApp para asegurar que no se olviden de la compra. «A veces, incluso envío mensajes para que me avisen si tienen dudas sobre qué libro comprar», explica Maite.

En Melilla, con un calendario escolar que se extiende hasta finales de junio, la necesidad de hacer reservas antes de que acabe el mes es cada vez más evidente. De hecho, el miedo a no encontrar los libros a tiempo pesa más que la tentación de dejarlo todo para después de las vacaciones.

Material escolar y precios en aumento

Aparte de los libros de texto, hay otros productos que se vuelven imprescindibles cada año, como mochilas y material de oficina. La variedad es amplia, y cada año algunos modelos se agotan rápidamente. Este año, las mochilas con ruedas y diseños ergonómicos han sido especialmente populares. «Empezamos a movernos un mes antes, y aunque es más trabajo, estamos preparados», comenta una empleada de la papelería Mayne.

En cuanto a los precios, aunque no ha habido un aumento drástico, se ha observado una tendencia al alza en los libros de texto. «Cada año, los precios suben entre dos y tres euros por libro», afirma Maite Castillo, lo que puede elevar el coste total de la vuelta al cole a más de 300-400 euros por niño, incluyendo libros, uniformes y material escolar. Muchas familias han optado por reciclar material del curso anterior o compartir libros entre hermanos para reducir gastos.

Por otro lado, las copisterías como Copyservi tienen un enfoque diferente. La campaña para ellos comienza a principios de septiembre, cuando los profesores traen apuntes y temarios para que los alumnos los reproduzcan. «No trabajamos con listas oficiales, sino con el material que los docentes traen», explica Abdenasar, responsable de la copistería.

En conclusión, la vuelta al cole en Melilla es un proceso que requiere planificación y esfuerzo por parte de los comercios locales y las familias. Cuanto antes se realicen las reservas, mejor será la experiencia de compra, evitando las prisas de última hora que pueden generar estrés y problemas logísticos. Así, la ciudad se prepara para un nuevo curso con la ilusión de un aprendizaje renovado.