El 17 de enero de 2024 marcó un antes y un después en Telefónica con el sorpresivo despido de José María Álvarez-Pallete como presidente. Un día después, se anunciaba la llegada de Marc Murtra, un ejecutivo con experiencia al frente de Indra, al sillón presidencial de una de las empresas más influyentes de España. Este miércoles, Murtra vivirá un momento clave al celebrar su primera cumbre de directivos, donde abordará los grandes retos que enfrenta la compañía.
La cumbre, que tendrá lugar en Madrid y contará con la presencia de 450 directivos de todas las filiales y líneas de negocio, servirá para evaluar la situación actual de la empresa y los planes a futuro. La trayectoria de Murtra como líder ha sido notable desde su llegada, tomando decisiones audaces como el cese de Ángel Vilá como consejero delegado solo un mes después de asumir el mando.
Desafíos y cambios estratégicos
Desde su llegada, Murtra ha impuesto su estilo al enfocarse en una reestructuración geográfica de la empresa. En el último año, Telefónica ha vendido sus operaciones en varios países de América del Sur, incluyendo México, Argentina, Perú y Colombia. Esta estrategia ha permitido a la compañía concentrarse en sus cuatro mercados principales: España, Reino Unido, Alemania y Brasil.
La compañía busca deshacerse de su filial en Venezuela, que podría tener un comprador a finales de este año o principios de 2025. A pesar de estas salidas, Murtra ha dejado claro que no existe presión por parte de los accionistas para realizar nuevas adquisiciones, aunque están abiertos a oportunidades de mercado que puedan surgir.
Un aspecto importante del plan de Murtra es la creación de «grandes campeones empresariales europeos», impulsando la necesidad de suavizar las exigencias regulatorias que podrían facilitar futuras compras. En este sentido, la reciente decisión de la Comisión Europea de reducir sus estándares es un paso positivo para Telefónica.
Resultados financieros y expectativas
A pesar de los cambios y las decisiones estratégicas, la acción de Telefónica no ha tenido el mismo rendimiento explosivo que experimentó Murtra en Indra. Desde su llegada, las acciones han pasado de cerrar a 3,97 euros el 17 de enero de 2025 a 3,87 euros en la actualidad, lo que representa una leve mejora en la rentabilidad para los accionistas, gracias a dos pagos de dividendos de 15 céntimos por acción.
En un entorno geopolítico turbulento, Murtra enfatiza que las telecomunicaciones deben ser consideradas infraestructuras críticas, lo que implica una responsabilidad adicional para la compañía en garantizar su resiliencia y funcionamiento adecuado.
La cumbre de este miércoles no solo servirá como un pulso de la situación actual de Telefónica, sino que también marcará el inicio de una nueva etapa bajo la dirección de Marc Murtra, quien ha demostrado ser un líder decidido y con una visión clara para el futuro de la empresa.
