Las feministas cubanas han alzado la voz para denunciar el creciente abandono institucional de las mujeres ante la violencia de género, una situación que se ha vuelto crítica en el país. La plataforma feminista independiente Alas Tensas (AT) ha exigido la creación de una red nacional de refugios y protocolos públicos específicos para proteger a las víctimas.
Durante la presentación del informe de 2025 sobre la violencia de género en Cuba, la coordinadora del Observatorio de Género de Alas Tensas (OGAT), Yianelys Nuñez, subrayó que ha aumentado la incidencia de feminicidios, muchos de los cuales ocurren en el ámbito doméstico, a manos de parejas o exparejas de las víctimas. Esta situación refleja no solo un problema social, sino también una falta de respuesta efectiva por parte de las instituciones.
Desprotección y crisis humanitaria
En su análisis, Nuñez destacó el alarmante nivel de desprotección que enfrentan no solo las mujeres, sino también las niñas y adolescentes en Cuba. Particularmente preocupante es la ausencia de protocolos públicos para la búsqueda de personas desaparecidas, especialmente mujeres y menores. “Los medios de prensa estatales no se utilizan para la búsqueda de estas personas”, afirmó Nuñez, lo que agrava la crisis que viven muchas familias.
El informe revela que en 2025 se registraron 40 desapariciones de mujeres y niñas, de las cuales 26 fueron localizadas con vida, mientras que seis aparecieron muertas. De estas desapariciones, 12 eran menores de edad, un dato que refleja la vulnerabilidad de este sector de la población.
Feminicidios y falta de legislación
Una de las conclusiones más críticas del informe es la ausencia de una ley integral contra la violencia de género en Cuba, lo que incluye la falta de tipificación del feminicidio. En 2024, el OGAT registró 48 feminicidios, con un notable predominio de agresores que eran parejas o exparejas, representando el 83,3% de los casos. De estos crímenes, 30 ocurrieron en el ámbito doméstico, reflejando una preocupante tendencia hacia la violencia en el hogar.
Además, el informe señala que la mayoría de las víctimas eran mujeres jóvenes, con un rango de edad de 15 a 30 años, lo que resalta la exposición significativa que enfrentan. La modalidad más común de crimen machista fue el uso de arma blanca, en 31 de los 48 feminicidios registrados, lo que pone de manifiesto la brutalidad de estos actos.
En medio de esta crisis, el Gobierno cubano ha proclamado una «tolerancia cero» ante la violencia machista, aunque las activistas critican la falta de acciones concretas para apoyar a las víctimas. La Organización Nacional de Bufetes Colectivos ha inaugurado recientemente una oficina en La Habana para atender a estas situaciones, pero la respuesta aún es insuficiente.
La situación de las mujeres en Cuba es profundamente preocupante, y las activistas continúan presionando por un cambio real que garantice la protección y el apoyo adecuado a todas las víctimas de violencia de género.
