La Agencia Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) ha emitido un informe que aconseja incrementar la vigilancia sobre la gripe aviar, especialmente en mamíferos domésticos y de granja. Este documento, solicitado por la Comisión Europea, revela que el virus de la gripe aviar se ha convertido en endémico entre las aves silvestres en Europa, lo que implica un cambio significativo en la estrategia de control de esta enfermedad.
Entre junio y septiembre de este año, se notificaron en Europa un total de 183 focos de gripe aviar en quince países, de los cuales 156 se registraron en aves silvestres y 27 en aves domésticas. Además, se encontraron casos de la enfermedad en cuatro zorros árticos en Noruega y en 19 personas, la mayoría de las cuales habían estado en contacto con aves de corral infectadas. Afortunadamente, no se han reportado casos de transmisión de humano a humano, lo que mantiene el riesgo de contagio para los trabajadores de animales infectados en un nivel bajo a moderado.
Un cambio en el enfoque epidemiológico
El informe de la EFSA destaca que, desde 2020, ha habido una circulación constante del virus en las poblaciones de aves silvestres, lo que modifica la situación epidemiológica de la gripe aviar. Se ha observado que, cuando el virus es detectado en aves de corral, las tasas de mortalidad son muy elevadas, sugiriendo una detección tardía que podría complicar el control de la enfermedad.
En Galicia, las gallinas de once municipios están bajo confinamiento para prevenir brotes, mientras que en otros lugares de Europa se siguen detectando casos de contagio en mamíferos. En Estados Unidos, se han registrado más de 1 000 positivos entre el ganado lechero, mientras que en Noruega se encontraron cuatro crías de zorro ártico infectadas.
El informe también menciona casos de infección en ratas almizcleras, ardillas terrestres de cola redonda y gatos en California, que consumieron leche cruda contaminada. Se ha detectado el virus no solo en la leche de granjas, sino también en el aire de las salas de ordeño y en aguas residuales, lo que indica que la propagación podría ocurrir por exposición indirecta al aire y al agua.
Recomendaciones para la bioseguridad
Ante esta situación, la EFSA ha propuesto una serie de recomendaciones para que los estados diseñen estrategias efectivas contra la gripe aviar. Se enfatiza la necesidad de reforzar las medidas de bioseguridad y considerar órdenes de confinamiento para aves durante los meses de otoño e invierno. También se recomienda implementar un sistema de vigilancia riguroso para conocer el verdadero alcance de la enfermedad en aves silvestres.
La EFSA sugiere estrategias a largo plazo, como evitar la instalación de granjas avícolas en zonas de alto riesgo, reducir la densidad de explotaciones y aplicar vacunaciones preventivas. Además, se deben ofrecer actividades de formación específicas a los trabajadores del sector avícola para prevenir contagios y ayudar en la detección de la enfermedad.
En cuanto a los mamíferos, se requiere aumentar la vigilancia virológica y serológica en carnívoros en áreas donde el virus esté presente. También se recomienda realizar pruebas de vigilancia entre rumiantes si se observan signos clínicos coincidentes con infecciones en otros animales.
La EFSA concluye que no se debe alimentar a mascotas ni a otros mamíferos cautivos con carne cruda o productos animales de fuentes no controladas. Para los trabajadores en contacto con animales infectados, se aconseja el uso de equipos de protección personal adecuados y la implementación de medidas de bioseguridad en lugares con mayor riesgo de exposición.
En resumen, la gripe aviar se ha vuelto endémica en Europa y el riesgo de mutaciones asociadas a mamíferos es creciente, lo que refuerza la necesidad de una vigilancia activa y cooperación internacional.
