La ansiedad: un trastorno vinculado a rasgos de personalidad

La psicóloga Ángela Fernández ha señalado que la ansiedad no siempre está provocada por desencadenantes evidentes, sino que puede ser el resultado de patrones de comportamiento que se han desarrollado a lo largo de los años. Según su experiencia, muchas personas con ansiedad presentan rasgos de personalidad que se han normalizado y valorado positivamente en sus entornos sociales, familiares o académicos, lo que les dificulta gestionar sus emociones.

Patrones de personalidad comunes en personas con ansiedad

Fernández explica que, a pesar de que millones de individuos experimentan ansiedad por diversas razones, existen ciertos rasgos de carácter que se repiten con frecuencia. La alta autoexigencia es uno de estos patrones. Las personas con ansiedad tienden a ser extremadamente rigurosas y disciplinadas, buscando constantemente la perfección en sus tareas. Esta exigencia puede derivar en una rigidez mental que, aunque es admirada socialmente, puede convertirse en una fuente de presión interna que dificulta la adaptación a situaciones inesperadas.

Asimismo, la experta señala que estas personas deben aprender a ser más flexibles para manejar su ansiedad de manera efectiva. Lo que al principio parece ser una fortaleza puede transformarse en una carga que aumenta la sensación de desbordamiento.

La amabilidad excesiva y el neuroticismo

Otro rasgo significativo en personas con ansiedad es el exceso de amabilidad. Fernández destaca que suelen ser individuos generosos y cooperativos, pero que enfrentan dificultades para establecer límites. Este comportamiento puede llevarles a aceptar compromisos que no desean, generando un sufrimiento emocional al temer que el rechazo les aísle. Para mejorar su bienestar, deben aprender a poner límites y priorizar su autocuidado.

Finalmente, el neuroticismo es un rasgo que caracteriza a muchos con ansiedad. Estos individuos suelen ser emocionalmente inestables, impulsivos y nerviosos, manteniendo un estado de alerta constante. Según Fernández, es fundamental que busquen actividades que fomenten la serenidad y la tranquilidad en su vida diaria, ya que esta práctica les ayudará a alcanzar una mayor estabilidad emocional.

En resumen, la psicóloga Ángela Fernández recuerda que no se trata de cambiar la esencia de cada persona, sino de aprender a equilibrar y gestionar adecuadamente estos rasgos para mejorar su calidad de vida.