La librería Hijos de Santiago Rodríguez, considerada la más antigua de España y la quinta más antigua de Europa, enfrenta una grave crisis financiera que podría poner en riesgo sus 176 años de historia en Burgos. Desde su apertura en 1850, este emblemático establecimiento ha sido un pilar cultural en la ciudad, pero actualmente ha iniciado un proceso de preconcurso de acreedores debido a problemas económicos.
Lucía Alonso Rodríguez, tataranieta del fundador Santiago Rodríguez, ha hecho un llamamiento a través de las redes sociales para solicitar ayuda. La librería necesita reunir 60.000 euros para afrontar sus deudas y continuar operando. «Llevamos tantos años que la librería ya forma parte del paisaje de Burgos», explica Alonso Rodríguez en una conversación telefónica.
Impacto de la crisis en la librería
La librería, que cuenta con seis empleados además de la propietaria, no solo se dirige al lector habitual, sino que también colabora con universidades y bibliotecas locales. Según Alonso Rodríguez, «la situación se ha derivado por motivos ajenos a nosotros y pedimos un dinero para mantenernos abiertos hasta que el preconcurso de acreedores salga adelante». Este esfuerzo es un intento por ganar tiempo para hacer frente a las deudas y seguir trabajando en un sector que ha sido duramente afectado por la piratería de libros, las plataformas de comercio digital y la competencia de grandes cadenas.
Hijos de Santiago Rodríguez no solo ha sido una librería, sino que también fue pionera en la venta de ordenadores en Burgos y en la organización de presentaciones de libros. «El otro día una clienta me comentaba: ‘Espero que esto sirva para que la gente se dé cuenta de lo que tenemos antes de perderlo, no después’. Y me resultó curioso. Porque al final los comercios locales y las librerías independientes hacemos barrio, ciudad y que cada sitio sea diferente. Si desaparecemos, tendremos ciudades grises y sin vida», reivindica Lucía Alonso Rodríguez.
Una historia de resistencia y comunidad
La librería fue fundada junto con una casa editorial y un taller de impresión, y operó como editorial desde 1950 hasta 1989. En la actualidad, organiza cuentacuentos y clubes de lectura, manteniendo así vivo el interés por la literatura en la comunidad. «Si preguntas en Burgos, muchísima gente ha trabajado en la librería o en la editorial», añade.
En solo unos días desde el inicio de la campaña de crowdfunding, han recaudado ya 20.000 euros gracias a donantes y al apoyo de escritores como Juan Gómez Jurado y Máximo Huerta, quienes han respaldado la causa a través de sus redes sociales. «Nos han dado un montón de visibilidad y nos ha ayudado mucho», concluye Alonso Rodríguez, quien se muestra esperanzada ante la respuesta de la comunidad.
