El personal de la empresa pública Gestión de Servicios para la Salud y Seguridad en Canarias (GSC) ha comenzado una huelga indefinida debido a la intención del Gobierno de Canarias de dividir los servicios esenciales. Los trabajadores advierten que esta decisión compromete la continuidad, la seguridad y la eficacia del dispositivo de emergencias, lo que podría generar un deterioro en la gestión y aumentar el riesgo de fallos en la coordinación.
GSC es responsable de gestionar el Servicio de Urgencias Canario (SUC), el Centro de Coordinación de Emergencias y Seguridad (Cecoes 1-1-2), y el Transporte Sanitario No Urgente (TSNU), además de atender a mujeres víctimas de violencia de género por encargo del Instituto Canario de Igualdad. El presidente del comité de empresa, Andrés Hernández, ha confirmado que la huelga se mantendrá y que están a la espera de una reunión para decidir las acciones a tomar.
Conflicto por los servicios mínimos y la gestión del personal
Hoy, los representantes del comité registrarán la impugnación de los servicios mínimos del 100%, un documento elaborado tras recibir la orden del Gobierno de Canarias, que requería la prestación de servicios de todo el personal de las oficinas administrativas adscritas a las salas operativas del Cecoes 1-1-2. “Vamos a impugnar estos abusivos servicios mínimos”, ha recalcado Hernández.
Por su parte, el presidente del comité de empresa del 1-1-2 en Tenerife, Lorenzo Galindo, ha explicado que “la propia empresa está demostrando que el 112 trabaja bajo mínimos todos los días del año”. Los representantes de los trabajadores han denunciado que la comunicación sobre los servicios mínimos se envió sin el tiempo necesario para su análisis, y han argumentado que si el 100% de la plantilla debe acudir a su puesto de trabajo, se limita su capacidad de negociación.
Los miembros del comité de huelga se reunieron ayer en Las Palmas de Gran Canaria con la consejera de Sanidad, Esther Monzón, y otros altos funcionarios, pero no se logró ningún acercamiento. Monzón confirmó implícitamente que la separación del personal “está ya en marcha” y que el Ejecutivo regional “no tiene intención de pararlo”. Argumentó que esta decisión es “una encomienda de Presidencia del Gobierno de Canarias a las consejerías”.
Demandas de los trabajadores y futuro del servicio
Los trabajadores han exigido la paralización de cualquier operación de separación de estos servicios y la conservación del actual modelo integrado de coordinación. También han solicitado dotar de recursos económicos y medios humanos y técnicos a las distintas áreas del GSC, especialmente al SUC y al Cecoes 1-1-2. Entre las reivindicaciones se incluyen problemas laborales como cambios de cuadrantes, turnos sin cubrir, y vulneraciones de derechos tras conflictos colectivos.
Los representantes de los trabajadores han lamentado que el Gobierno “no ha mostrado intención de replantearse la separación del servicio”. La próxima reunión está programada para el 11 de septiembre, donde se espera que el Gobierno presente un informe técnico que avale la separación de los servicios, asegurando que no tendrá repercusiones para la población. Se concretarán también las condiciones para el personal que será acogido en la empresa pública Gesplan.
